Ayer, la ciudad de València vivió uno de los momentos más emocionantes y esperados de las Fallas: la Crida. Durante este acto, Lucía García Rivera, Fallera Mayor Infantil de València, lució con gran elegancia uno de los trajes más emblemáticos de su reinado, confeccionado por el indumentarista Eduardo Cervera con un espolín Francia de Garín 1820 en un sofisticado color gris grafito.
Este espolín, de gran valor histórico, cuya referencia documental se remonta a 1853 y que encuentra su inspiración en modelos franceses del siglo XVIII, causó admiración por su exquisita composición. Destacó la armoniosa disposición de pequeños ramilletes de claveles y rosas, acompañados de diminutas flores y capullos, todos sujetos por una delicada cinta ondeante. La estructura central del dibujo, con su disposición piramidal, enmarcó con elegancia la silueta de la Fallera Mayor Infantil.

Imagen: José Espolín
La orla del diseño, con la repetición de los ramos en forma de espejo cerrando un rombo que envuelve el motivo central, se convirtió en un reflejo del esplendor de la indumentaria tradicional valenciana. Al igual que en el dibujo Rica, los tallos del ramo central estuvieron unidos por una cinta sin lazada que imita la textura de las hojas, aportando un aire de distinción y sofisticación.
El espolín Francia es un claro ejemplo de la riqueza artesanal de la seda valenciana. La tela tejida completamente manual, contiene 6800 hilos de tela y 400 hilos de pelillo en 54 cm de ancho con montura simétrica. Además, el dibujo se ha tejido con un total de 21 colores diferentes, entre los que destacan 2 metales distintos que aportan una profundidad excepcional al tejido. Este diseño, elaborado por la prestigiosa firma Garín 1820, realzó la belleza y distinción de Lucía García Rivera, quien fue el centro de las miradas en un acto tan significativo como la Crida.

Imagen: José Espolín
Con este majestuoso traje, la Fallera Mayor Infantil de València ha rendido homenaje a la tradición textil valenciana, reafirmando el esplendor y la elegancia que caracterizan a la indumentaria fallera. Además, ha querido destacar la labor de los artesanos valencianos y la importancia de preservar los diseños más tradicionales, más nuestros y la artesanía más pura, reflejando el valor cultural y artístico de la indumentaria festiva.