En 1820 don Mariano Garín Rubio fundó la empresa Garín como maestro tejedor de seda. No podemos precisar con exactitud la maquinaria de la que disponía la fábrica en sus primeros años de vida. Solo existe una referencia poco detallada al telar de matizado y al telar de tiras, que tal vez hace alusión a un sistema de telar de lazos.

Antes de Jacquard, los procedimientos de fabricación de las telas se realizaban en estos telares de lazos. Los hilos de urdimbre se elevaban o se tiraban a mano según las pasadas de la trama, teniendo que levantar un peso considerable de mallones y de plomos.

Otras referencias posteriores también nombran los telares de 400 y 600 agujas, los telares de casullas y el torno de ala, para el que se necesitaban al menos cuatro oficiales para manejar los husos de hilar.

Hacia 1846, quizá por la excelente cosecha de morenas de ese año y sin prever los acontecimientos ulteriores, se incorporaron a la fábrica los tornos de correa. Esta maquinaria procedía de Lyon, cuna de todos los avances en el ámbito del tejido de la seda.

Los tornos de correa suponían un gran ahorro, ya que solo un hombre, con la ayuda de una mujer, podía vigilar 320 husos en las devanaderas y 700 en el hilado.

La revolución de la máquina Jacquard

Se puede considerar la máquina Jacquard como uno de los progresos más importantes del siglo XIX. La competencia de las sedas francesas incorporaba en Lyon estos nuevos telares inventados por Jacquard en 1801, con los que se podían realizar complicados dibujos gracias a un sistema de cartonajes perforados.

En 1841 la fábrica de Mariano Garín ya contaba con tres telares de su propiedad. Además, se sabe con exactitud que en 1869 disponía de veinticuatro telares, seis de ellos con máquina Jacquard, y sesenta y dos dibujos en cartonajes. En 1877 eran veinte los telares que incluían esta maquinaria.

En la actualidad, la empresa sigue manteniendo los mismos telares manuales y máquinas Jacquard del siglo XIX, donde nuestros tejedores continúan elaborando, sin ningún tipo de mecanización, sedas espolinadas destinadas a la confección de indumentaria tradicional y a la ornamentación de iglesias o imágenes religiosas.

Fuente: Seda, oro y plata en Valencia. Garín, 258 años