La seda espolinada es un tejido artesanal que recibe el nombre de la herramienta con la que se teje: el espolín. Se trata de una pequeña lanzadera de madera con la que se realiza el proceso de elaboración de la tela. Cuenta con la singularidad de que al mismo tiempo que se hace el tejido base o urdimbre se tejen las flores y los motivos del dibujo.

Todo el proceso de creación de un dibujo o de un tejido, en su momento, empezó con un boceto elaborado por un artista, que se trasladaba a un papel milimetrado llamado carta técnica o raqueta.

Esta carta técnica, hoy en día informatizada, se transfiere a un sistema de tarjetas de cartón perforadas que cuelgan del telar o máquina Jacquard. Así, mientras el tejedor va pasando los cartones de forma artesanal, la máquina los lee e interpreta qué hilos tienen que subir. Es en ese momento cuando el tejedor sabe que tiene que pasar la trama.

carton-garin

El proceso de producción se realiza de forma artesanal, sin ningún tipo de mecanización

Los tejedores mueven la máquina que tienen arriba para que les vaya leyendo el dibujo. Según cada pasada, se van incluyendo los colores en cada flor. Cuando finaliza el proceso de poner todo el colorido, se tiran las lanzaderas grandes de parte a parte, con lo que mezclando la urdimbre junto con la trama se forma el tejido.

Una vez terminada esta fase, se avanza y se vuelve a repetir el mismo procedimiento: se pasan todos los colores, se vuelve a tirar la lanzadera y, poco a poco, se va completando la tela.

El proceso culmina con el tejido espolinado, una elaboración artesanal en la que se cuida hasta el último detalle.

tejido-garin

Antiguamente, los tejidos de seda elaborados en estos telares manuales estaban principalmente destinados a la decoración y a la imaginería. Con el paso del tiempo, las fiestas tradicionales han disparado el interés por estas telas de seda y los trajes regionales se han convertido en el objetivo primordial de su elaboración.