¡Os damos la bienvenida al blog de Garín!

En esta primera entrada, creemos que lo más interesante es contar cómo la familia Garín comenzó en el negocio de la artesanía sedera hace más de 200 años y cómo continúa con esta tradición artesanal hoy en día.

Los primeros documentos a los que hemos tenido acceso hasta el momento sitúan la tradición sedera de esta empresa familiar ya en 1774, cuando don Mariano Garín Rubio decidió abrir un taller de seda ubicado en la plaça dels Porxets, en pleno gremio de los sederos. En 1820, la empresa se constituye en la calle Quart, número 26, de Valencia. En 1841, ya contaba con 3 telares de su propiedad y, unos años más tarde, en 1869, pasó a tener 24 telares, 6 máquinas Jacquard y 62 rastres. Tras este imparable crecimiento, en 1890 la empresa «Hijos de Mariano Garín» recibió un importante reconocimiento al ser nombrada socio honorario de la Sociedad Obrera del Arte Mayor de la Seda.

La empresa continuó evolucionando y empezó a fabricar también en Moncada. Al cabo de un tiempo, se decidió cerrar la de Valencia para concentrarse en Moncada. Después de muchos años ubicada en este emplazamiento, en 1986 la fábrica sufrió un incendio que afectó completamente a uno de los módulos de telares mecánicos. Tras este accidente, el negocio consiguió hacer frente a la situación y recuperarse, siendo capaz de mantener su actividad productiva hasta la actualidad.

Garín forma parte de la evolución de la industria textil valenciana

Durante todo su recorrido, Garín ha estado presente en exposiciones universales, ha recibido encargos para vestimentas reales y se ha ocupado de la restauración y de la decoración de palacios.

Actualmente, Garín 1820 se dedica a tejer sedas espolinadas tanto para la indumentaria valenciana como para la ornamentación de iglesias y de imágenes religiosas. Para poder realizar estos pedidos, la empresa sigue manteniendo los mismos telares manuales y máquinas Jacquard del siglo XIX. También se siguen utilizando los patrones originales y las cartas técnicas en cartón perforadas, que utilizan el sistema binario. Estas cartas son las mismas que se emplearon en los primeros ordenadores y en los telares Jacquard. Hoy en día, las piezas se siguen elaborando con la misma maquinaria, sin ningún tipo de mecanización.

Tras conocer su trayectoria en el mundo de la artesanía, no hay duda de que Garín ha formado parte de la evolución de la industria textil valenciana y, concretamente, de la historia de la seda valenciana.

Este 2018, la firma ha tenido el honor de tejer el espolín que Daniela Gómez de los Ángeles, Fallera Mayor Infantil de Valencia, lució el día de su Exaltación en el Palau de la Música. Daniela, que no perdió la sonrisa ni un solo minuto, fue una excelente embajadora del espolín azul turquí elegido para la ocasión.